A principios de año, en medio del jaleo de la boda, una buena sequía creativa y otros temas adyacentes, decidí que este blog estaba llegando a su fin, y que después del bodorrio lo finiquitaría. No era la primera vez que lo pensaba, pero sí la primera que lo hacía con cierta determinación. Y me di cuenta de que me daba mucha pena no tener todas las entradas escritas guardadas en un formato "molón".
Hace ya unos años, mi amiga E me explicó que una prima suya se había autoeditado. A mí, que siempre me ha gustado escribir, me parecía una idea maravillosa, pero no tenía nada "editable".
Mientras me planteaba como guardar todo el material del blog, me vino a la cabeza la anécdota de mi amiga y me puse a investigar. Y di con
Lulu.
A partir de ahí me tocó currar un poquito. Como ya sabéis soy ordenada. Muy ordenada. Cuando escribo una entrada lo hago en un documento Word. Primero la vomito, luego la pulo y más tarde la releo tres o cuatro veces para corregir los errores. Una vez publicada la guardo en mi disco duro y al cabo de unos días, cuando la gente ha comentado, guardo otra copia en PDF para tener todos esos comentarios de recuerdo. Cuando decidí llevar a cabo mi proyecto Lulu vi que necesitaba modificar el formato, así que cada día dediqué un ratito a ordenar las entradas en un nuevo documento, numerarlas para saber cuantas páginas llevaba y corregirlas otra vez (y aún hoy salen fallitos, es lo que tiene no ser una pofesioná).
Al fin, en julio, lo tuve acabado, y un domingo lo edité todo y lo envié a Lulu. Ese día estaba con la hija mayor de Mr. X en el despacho. Ella no sabía de la existencia del blog, pero me apeteció explicárselo y juntas encargamos mi proyectito (y debo decir que es algo que ha añadido un plus de complicidad a nuestra relación). Nos decidimos por tres ejemplares, y tres días más tarde (porque no podía esperar más y solicité un envío exprés) llamó un repartidor a mi puerta. Aluciné con la rapidez y la eficiencia de la empresa. Y cuando tuve en las manos mi libro... ¡qué emoción! (si ya te lo publica una editorial de verdad tiene que ser la leche en patinete). Un ejemplar fue para Mr. X, el otro para su hija mayor (que encima lo devoró en dos semanas ¡y le gustó!) y el otro...
... el otro es para vosotr@s. Es mi regalo de cumpleblog. No encontraréis nada que no haya publicado antes, y os he de confesar que la edición tiene sus defectos (como por ejemplo que la letra ha salido muy chiquitaja y las hojas no están numeradas, no caí en que debía numerarlas una por una yo misma), pero está hecho con muchísimo cariño, y estoy orgullosa de mi "obra".
Así pues, dejo un plazo de una semana (hasta el 8 de octubre) para que todo aquel que lo quiera se apunte en esta entrada con un comentario. No hace falta ningún requisito, sólo quererlo. :)
Intentaré publicar la lista de participantes el 10 de octubre y ese fin de semana haré el sorteo para anunciar el ganador o ganadora durante la semana siguiente (perdonadme si soy un poco laxa con los plazos, pero prefiero no comprometerme a un día exacto y luego fallar por alguna cosa).
Et voilà!
(Tochaco de 500 páginas, avisados quedáis…)
PS: A pesar de mi intención de cerrar el blog, me he rajao. Si es que soy una bocas...
PPS: De momento el libro no está a la venta, no lo concebí para eso, pero si al final me decido os lo haré saber ;)