viernes, 3 de mayo de 2013

Casas


Este post de Matt versionando a Paul Auster y haciendo un recorrido por las casas de su vida me ha provocado ganitas de emularla...Así que allá voy, a recordar mis hogares:

-Cuando nací, mi madre vivía con mis abuelos y mis tíos en la parte alta de la ciudad, cerca de la montaña. Por lo que me han explicado habían alquilado un piso muy grande, con una terraza enorme. Yo no tengo recuerdos reales de entonces, pero a veces, cuando alguien menciona ese lugar, me veo a mí misma dando algunos pasitos en el patio, que desde mi perspectiva se me antoja colosal.

-A los dos o tres años toda la familia se mudó a un mini piso en la otra punta de la ciudad. Allí viví hasta los siete años, aproximadamente. Aunque el apartamento era pequeño y éramos muchos a compartir espacio vital, de nuevo había una terraza grande para compensar ese defecto y a la que hacía buen tiempo me pasaba las horas jugando allí con mi vecino. La de tardes que nos habíamos pasado entreteniéndonos con mi cocinita Moltó...Que por cierto, ¡he encontrado una foto de la que yo tenía!

                            
Mi madre en aquella época trabajaba de noche en un bingo, y a mí me cuidaba casi todo el día mi abuela. La recuerdo peinándome con colonia por la mañana para llevarme a la guardería. La escuela estaba en un segundo piso de un edificio cercano, en la escalera A y ella trabajaba de contable en una editorial en la escalera B, así que me llevaba e iba a buscar cada día. Por horarios, me recogía cuando los niños ya habían empezado a comer (yo no me quedaba) y la esperaba es una sillita, masticando por imitación -pero con la boca vacía- al ver a mis colegas llenando la panza...Recuerdo veranos rellenando los cuadernos Santillana en el comedor, y sesiones vespertinas de cine con mi abuela, bebiendo Fanta y empapándome en colonia (sé que en algún rincón de este blog evoqué esta escena, pero ya son tantas las entradas escritas que no lo encuentro...).

-De los siete a los quince años, más o menos, viví en la casa embrujada. Aparte de las cosas raritas que pasaban allí, fue una casa muy especial, porque por fin vivía con mis padres. ¡Y tenía una habitación para mí sola! (hasta entonces no conocía tal lujo). La pintaron de un rosa palo muy bonito, y tenía una terracita para mi uso y disfrute exclusivo (aquel piso era enorme, habían cuatro terrazas...). Me flipaba tanto el color de mi habitación, que, no sé por qué extraña razón, un día me dio por lamer las paredes pensando -imagino- que sabrían a fresa. Pues a fresa no, pero a aspirina infantil, sí. Se lo decía a todo el mundo, que lamiesen y comprobasen el saborcito medicinal de las paredes de mi cuarto...Recuerdo bailar en el salón, construir cocinas de cartón en el patio, bañarme en la piscinita de plástico de la terraza grande, llevar a mis amigas a merendar…(las meriendas en mi casa eran muy codiciadas, tanto por los pasteles de mi padre como porque siempre había una ración de Petit Écolier de chocolate).

-De los quince a los veintiocho vivimos en una torre preciosa en la montaña, dentro de la misma ciudad, pero casi, casi, saliendo de ella. Lo malo era que para cualquier compra había que "bajar" a la urbe. Lo bueno...todo lo demás: ver cada día el amanecer sobre el mar (tenía unas vistas privilegiadas), poder coger la bici y estar en diez minutos en la montaña, cuidar el jardín y el mini-huerto que mi padre cultivó, hacer fiestas con mis amigos con la música a todo volumen sin preocuparme por los vecinos (y además mis padres -que majos ellos- solían dejarnos la nevera llena de delicatessen...), las verbenas de Sant Joan, las siestas en la hamaca que mi padre puso en el porche...En fin, hubiese sido muy feliz viviendo allí para siempre, pero la casa estaba alquilada, y cuando mis padres se jubilaron y se fueron al sur, tuve que despedirme de ella. En mi habitación había un armario empotrado que mis padres forraron de madera. El día que me marché de allí, escribí unas palabras en el interior de ese armario, diciendo adiós....y gracias.

-En los últimos años he compartido piso con Mr. X de nuevo en la parte alta de la ciudad, a dos calles del apartamento que tenía mi familia cuando yo nací (como si se hubiera cerrado un círculo). Tengo mucho cariño al lugar en el que vivo, sobre todo por los millones de recuerdos con Peque que pueblan cada minúsculo rinconcillo de él. Y por todo lo que he compartido con Mr. X. Y por los ratos de lectura en el sofá entrando el sol por la ventana, y los momentos de locura transitoria bailando mientras le doy a la batidora, y las cenas con los amigos...Pero he de reconocer que, en cuanto a casas se refiere, mi corazón siempre latirá nostálgico por aquella torre que se llamaba "Villa Trinidad"...



¡Feliz finde!



34 comentarios:

  1. He pasado toda mi vida en dos casa, la de mis padres y la mía...por eso creo que tengo una cierta dificultad a desprenderme de las cosas, porque cuando voy a casa de mis padres, en mi escritorio sigue estando pegado un espejo que pone mi nombre, mi flexo, mis muñecas, incluso mi diario...no podría o me costaría mucho desprenderme de esos recuerdos...y no quiero ni pensarlo.

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    1. La verdad es que pasar por mudanzas sabiendo que te has de llevar lo imprescindible ayuda a aligerar el equipaje...A mí me también me costó hacer ese paso y tirar/donar cosas, pero una vez empiezas, cada vez es más sencillo renunciar a lo material. A mí me daría mucha pena perder mis diarios, pero creo que podría renunciar a todo lo demás...Practica un poco y libérate de vez en cuando de unas cuantas cosas, ya verás que sienta bien ;)
      Besotes!

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  2. Ays, si es que hasta las mudanzas las cuentas bonitas...Qué pasada lo de los círculos.
    Un besote.

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    1. Jejeje, y tú sí que sabes como piropearme...Un círculo completo. :)
      Muas guapetona!

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  3. Mo:
    Que bonitos recuerdos has compartido con nosotras!!!. Me encanta ir conociendo cada día, un poquito más, sobre tu pasado y tu presente.
    Un abrazo!

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    1. Gracias guapísima! Nos vemos pronto! ;)

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  4. Chica quede casas, unas mudanzas intensas por lo que veo, pero está genial tener tantos recuerdos. Un beso y que mona la cocinita.

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    1. Pues si lees el post de Matt verás que hay un montón de gente con decenas de mudanzas a cuestas, jajajaja! (y yo pensaba que había vivido en muchos sitios!). La cocinita era estupenda, lástima que no la conserve...
      Besotes!

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  5. ay Mo, me he sentidoo tu en cada momento viviendo en esos maravillosos lugares. Creo y creo que no me equivoco que todos han sido así, maravillosos, porque los habitábais vosotros. Me ha encantado tu post.
    Un abrazo grande

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    1. Me ha gustado hacer este recorrido...Y que tú me acompañes :)
      Muas!

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  6. Que casas mas chulas, no? Tengo muchas ganas de hacer éste post...

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    1. Y yo tengo ganas de leerlo!! :)
      Besotes sister!

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  7. Qué bonito nos has contado todas tus casas!
    Yo no salí de casa de mis padres hasta los 22, y es de donde más recuerdos tengo y por suerte, la siguen manteniendo. Después ya me mudé como cuatro o cinco veces. A mi no me va esto de cambiarse tanto de casa, me quedaría para siempre donde estoy, o como mucho, a una casita con jardín.
    Me ha encantado tu repaso y tus recuerdos.
    Un besote

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    1. Ya me gustaría disfrutar de una casita con jardín, pero lo veo chungo, chungo! Y tampoco es que me entusiasme mudarme...(pero bueno, por la casa con jardín sí que lo haría :P ).
      Muas!

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  8. Qué bonita esta entrada, me ha encantado, cómo me alegro haber sido la instigadora inconsciente de ella!.
    Lo de que chuparas las paredes me ha dejado nota O_O jajajajaja, eres única.
    Besos!!

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    1. Jajajaja, sí, un poco peculiar sí que soy...:P
      Besotes guapetona!

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  9. Qué preciosidad!!! Me matado el detalle de imaginarte lamiendo las paredes e instigando a los demás a imitarte!!! Yo también haré una entrada similar un día de estos. La entrada de Matt ha dado para mucho. Jajaja. Besotes!!!

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    1. Jajaja, si es que me estoy ganando una fama con esto de largarlo todo, jajajajaja!
      Matt nos ha inspirado a todas :)
      Muas!

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  10. Qué de recuerdos tan entrañables...!!
    Si que has vivido en lugares distintos, me ha gustado especialmente esa casa en lo alto de la montaña...Mi tia tenía un chalet mas o menos así y nos íbamos en verano. Recuerdo las vistas eran espectaculares,tengo muy buenos recuerdos allí, te sentías como presidiéndolo todo...y si encima me dices que las vistas eran el mar ya ni te cuento lo espectacular que sería.
    Besos

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    1. Era una casa fabulosa...De noche veía las lucecitas de los pescadores en el mar, de día podía ver como se gestaba una tormenta...Alucinante.
      Besotes!

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  11. ¡¡Un post maravilloso!! Qué bonito recordar todos los sitios en los que has vivido. Por cierto, como buena ochentera: ¡¡yo también tuve esa cocinita!! Era una monada, ¿verdad?

    Muchos besos.

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    1. Gracias preciosa! Sí que era una monada, con tantos detallitos...:)
      Buen finde Amagic!

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  12. pues haber vuelto a un barrio en el q ya viviste no esta nada mal. A mi mí nuevo barrio me encanta, pero siempre se tiene añoranza del q uno vivió de niño.

    Besos!!

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    1. No me quejo de mi barrio, la verdad. Es tranquilo y tengo mucho verde alrededor...:)
      Besotes!

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  13. Joooo... nosotras la llamábamos la cocinita del pollo... giraba y nos hacía mucha gracia!!! Se me había olvidado!!!

    El barrio en que uno vivió de pequeño se te queda en el alma... ji!

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    1. Jajajaja! Yo del pollo ni me acordaba, pero de la vajilla y las tazas sí, las adoraba!!
      Muas!

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  14. Me ha parecido un paseo genial y muy buena idea. Me has hecho pensar en que tendría que hacer mil preguntas a mis padres para recordar algunos lugares antes de que terminen olvidados totalmente. Precioso post ;)
    Besos

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    1. Vale la pena tener esas conversaciones con nuestros padres, desde luego...
      Un besote Yaneth!

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  15. Pues si que es cerrar un círculo.
    Yo no he tenido tanto movimiento:
    Piso de 45 m desde que nací hasta los 22, con mis padres
    Piso de 95 m desde que me independicé desde 22 hasta 25 hasta que hubo una pequeña pausa en el camino de pareja
    Piso de 45 con mi madre durante 3 meses
    Piso de 32 m conmigo mismo desde los 26 a 27
    vuelta al piso de 95 m con mi pareja. Y con 29 con H. Y con 31 con E. Y.... ya está!!

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    1. Jajajajaja! Me ha gustado mucho tu resumen, muy numérico! ;)
      Muas!

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  16. Me ha gustado mucho tu post. Yo, salvo un año que estuve estudiando fuera, siempre he vivido en el mismo barrio, y no me quejo, la verdad, me gusta mucho!
    Pero lo que más me ha gustado de tu post es que YO TENÍA ESA COCINITA DE PEQUEÑA, EXACTA! Qué ilusión me ha hecho verla de nuevo!
    Un beso guapita!

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    1. Vamos a tener que hacer un club de fans de esa cocinita, jajajaja! Veo que forjó toda una generación ;)
      Besotes!

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  17. Yo también me he mudado bastantes veces, con los cambios de colegio que conllevaban... :S Creo que eso ha hecho que sea una persona que se adapta fácilmente a los cambios.
    Un besote

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    1. Estoy de acuerdo contigo, mudarse e ir a coles distintos ayuda a vivir el cambio sin tanta angustia...
      Muas!

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